Las células madre son la materia prima a partir de la cual se producen todas las células del organismo. Las células de la sangre, del corazón, del cerebro, de la piel, de los riñones y de los diferentes órganos del cuerpo humano son células adultas y especializadas, cada una con características y funciones diferentes. Sin embargo todas ellas tienen algo en común, son producidas a partir de una misma fuente: las células madre.
La medicina moderna ha identificado que las células madre serán determinantes en el manejo de muchas enfermedades mortales o incapacitantes, que hasta el día de hoy no tienen solución. Obtener y criopreservar las células madre de la sangre del cordón umbilical en el momento del parto es una oportunidad única en la vida de su hijo para conservarlas y tenerlas disponibles si el sufre una de estas enfermedades, cuidando así de su futuro.
Durante el parto o la cesárea, una vez ha nacido el bebé, el cordón umbilical se liga y se corta de manera usual. Luego de entregar el bebé al pediatra, se obtiene la sangre residual que queda acumulada en el cordón umbilical y la placenta antes de que ésta se desprenda de la madre.
Este procedimiento que toma aproximadamente 3 minutos, no implica ningún tipo de riesgo sobre la madre o el bebé, diferentes a los implicados en una atención del parto o cesárea normal. El cordón umbilical sólo se manipula una vez este ha sido separado del bebé. Además la sangre que se obtiene sería desechada junto con el cordón umbilical y la placenta en condiciones normales.
La sangre del cordón umbilical es recolectada en una bolsa especial que contiene anticoagulante. Esto permite que esta muestra se pueda conservar a temperatura ambiente hasta por 72 horas, antes de iniciar el proceso de criopreservación. Por nada del mundo debe ser refrigerada, pues las células se podrían dañar.
Una vez se tiene la muestra, esta se guarda en el kit provisto para ello y así se debe transportar a las instalaciones del banco.